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Columna deportiva

El fútbol debe ser siempre una fiesta

El fútbol debe  ser siempre una fiesta, una alegría y carnaval toda la vida, se debe vivir con pasión e intensidad,  dentro de la cancha 22 guerreros en un rectángulo, jugando al fútbol, demostrando quien es el titán del juego, y en las gradas, la afición, la gente, los seguidores, la familia, el color y folklor del juego, sin  embargo en la realidad, la cual siempre supera a la ficción, nos encontramos con pasajes oscuros, manchados por una minoría de inadaptados, que deshonran el deporte más hermoso del mundo, el deporte que mayores pasiones despierta, es cierto nada quiere perder, nadie quiere salir con la burla del rival, con el menosprecio por perder un partido importante, un mal llamado partido de vida o muerte, que somos,  que son? En que no hemos convertido? Sin duda alguna lo ocurrido el fin de semana próximo pasado, en donde se disputaría el juego de vuelta de una final de copa Libertadores de América inédita, y con 2 dos de los máximos exponentes del fútbol Sudamericano y mundial, 2 dos de los equipos que mayores pasiones generan a nivel mundial, todo estaba listo, un partido de ida, donde el marcador parcial nos refería un empate a un tanto, donde no había ventaja para ninguno de los dos clubes, donde cualquiera que jugara mejor al futbol, al final de lo que se pretendía sería una tarde – noche  de magia en tierras pamperas, y que sin embargo terminó convertido en una burda y triste cuestión extra cancha, sesenta y seis mil espectadores en el mítico Estadio Antonio Vespucio Liberti mejor conocido como el Monumental de Núñez, con la ilusión de ver levantar la copa a su equipo, de corear y gritar el gol al máximo rival, ajenos estaban a lo que sucedía en los alrededores del campo de juego, y en donde la seguridad aparte de verse rebasada por unos cuantos descerebrados, se vio totalmente incompetente al dirigir el autobús del equipo Boca Juniors, por donde se encontraban los barra bravas de la escuadra de River Plate, es decir fallaron en cuestión de logística y seguridad elemental, es cierto que en un mundo civilizado no tendría porqué haber sucedió nada de los bochornosos acontecimientos, hechos totalmente reprobables, y en verdad tristes para los que amamos este bello deporte: en televisión y redes sociales se daba cuenta de lo ocurrido en aquellos lares, se observaba de manera increíble como una joven mujer con una capacidad intelectual pobre, forraba de bengalas a un menor de edad, eso realmente es preocupante y aberrante el exponer de esa manera y enseñar a tu hijo (a) un odio sin sentido, y alentándolo a participar en hechos delictivos, rompiendo con todos los sueños e ilusiones que a esa edad un menor pueda tener, una final sonada fue manchada, un partido de fútbol que sería una fiesta total  fue tristemente perjudicado por una minúscula parte de pseudo aficionados al conjunto más ganador de Argentina, y quien nunca los necesitará en tales condiciones pues lejos de alentar al equipo que refieren seguir, lo perjudican por actos cobardes y lamentables, en unas cuantas horas se definirá el futuro de este partido en la Ciudad de Paraguay, en donde se llevará a acabó una junta con los máximos dirigentes de Conmebol, y los equipos involucrados, en donde uno ellos pretende en apego al reglamento obtener el triunfo sin jugar en la cancha, algo que definitivamente mataría el espíritu de competencia, sin embargo debe considerarse dicha petición, toda vez que efectivamente tal parece que no existen las condiciones adecuadas para garantizar la seguridad de jugadores, cuerpo técnico de Boca Juniors, que lastima y que impotencia que la pelota se manche, que la pelota no ruede en el campin, que los gritos de gol, se queden para otra ocasión, entendamos todos los que practicamos y seguimos este deporte que solo es jun juego, no es la guerra, no es vida y mucho menos es muerte… el fútbol está triste.

DANIEL FLORES

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